La selección no empieza por el modelo de máquina, sino por el comportamiento del producto, el tipo de envase y el rendimiento esperado.
Densidad aparente, granulometría, humedad, fluidez y generación de polvo influyen directamente en la dosificación y el cierre del saco.
Una evaluación técnica debe incorporar muestras, formato de saco, rango de peso, capacidad por hora, automatización actual y espacio disponible.


